Me pase toda la mañana tratando de imaginar el traje que usaría Konno, pero me fue imposible imaginarla con alguno de los vestidos que tanto Rangiku y sus amigas suelen llevar pero, no conseguí imaginarla con esos trajes tan cargados de joyas y brillos. Cuando la fui a buscar vi, en un puesto ambulante de flores en ese puesto hubo una flor que me llamo la atención, rodeada de flores amarillas, rojas, rosas, blancas había una hermosa rosa de color azul claro que destaca entre todas, pero de alguna manera transmitía soledad, esto me hizo acordarme de Konno, ella también da la sensación de soledad, pensé que eran muy parecidas y la compre, la dueña del puesto me contó que las rosa azules simbolizan el afecto y la confianza, eso sin duda iba con ella.
Al llegar a su casa ella estaba sentada en las escaleras, completamente absorta mirando el vuelo de una hoja, en ese momento me encontré mirando a una diosa, llevaba un vestido azul claro, del mismo color que la rosa, que llegaba hasta el suelo, por un buen rato fui incapaz de moverme, hasta que me vio, completamente quieto y mirándola fijamente, como un subnormal, debí de hacer un ridículo impresionante, hasta que apareció Nate...
- ¿Jugáis a estatuas?
-¿Eh?
- Venga estáis los dos mirándoos completamente quietos, yo me apunto al juego, ¿Que pasa con el que pierda?
-No tengo ni idea de lo que estas hablado.
-humm tal vez, ¡Eh! Vamos a llegar tarde. Date prisa.
- Es verdad, si seguimos así no llegaremos
-¿En serio? Nadie se fija en lo bueno que estoy
-Te queda bien el traje
-Estas muy guapo. Nos vamos
-Gracias, pero no te ofendas amigo, me quedo con el cumplido de ella
Siempre es así Cuando llegamos ya estaba lleno de gente, todos ellos niños ricos con ropa cara, algunas de las amigas de Rangiku se acercaron a hablar con Nate y me reconocieron al igual que a konno, minutos después se había formado un corro alrededor de ella, insultándola, diciendo que era una roba-novios o algo parecido, a mi me llamo Rangiku, cortamos en cuestión de nanosegundos, fue la llamada mas corta de la historia de llamadas cortas. Agarre a Konno y huí de allí, había perdido a Nate, no me importo, no os equivoquéis me cae bien hemos sido amigos desde niños, pero ese es su ambiente, no el mio. Cuando konno y yo paramos de correr estábamos en un hermoso parque, junto a una fuente gigantesca y rodeados de arboles decorados con luces de colores. Ella estaba preciosa, mi cerebro volvió a perder el control de mis actos,bueno mas bien el sentido común la sujete la cabeza y la bese, ningún beso me había hecho sentir así, el mundo de detuvo y mi corazón se acelero a la vez que se paro, esa es la única forma que tengo de explicarlo, tarde en darme cuenta de que ella me devolvía el beso y me abrazaba.
Volvimos al instituto, mi padre me hecho de casa nada mas que llego, tube que trabajar en su empresa para que me dejara vivir en casa, todo fue bien, Konno y yo empezamos a salir, fue increible, hasta que un día me encontré con Rangiku, se habia cambiado de instituto (creo que tambien de pais) ella dijo algo acerca de obligar a mi padre a que hiciera que me casara con ella, bla bla bla... cuando se alejo, le pedi matrimonio a Konno, no era la primera vez que se me pasaba por la cabeza y al mencionarlo Rangiku... bueno, el caso es que ella acepto, me confeso que tambien llevaba tiempo queriendo casarse conmigo. Y aqui estoy contandote esta historia mientras esperamos que nazca tu hermano. ¿Que te parece, hija mia?
FIN

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