sábado, 5 de octubre de 2013

falsa sonrisa 4

Después de llevar un buen rato caminando llegamos a una casa apartada. estaba rodeada por naturaleza, no se veía ninguna casa cerca, la casa era bastante grande, era de dos pisos, un rosal salvaje trepaba por un lado de la pared, cerca de la casa había un estanque con el agua cristalina. Al entrar, en lo primero que me fije fue en lo luminoso que era, y en las pintadas de las paredes que asemejaban a ramas de arboles con pequeñas flores blancas o paisajes en calma, toda la casa era una unión de diferentes colores, me hacían recordar a los palacios de los de los cuentos de hadas pero, igual que en los cuentos de hadas me parecía solitaria. Jem y yo pusimos la mesa mientras que Konno hacia la cena,me quede mirando a Jem y Konno ellos, con sus bromas, sus risas hacían que la casa no pareciera tan vacía, pero no lo consiguieron del todo, una parte seguía pareciendo solitaria,  la cena estuvo riquísima, no era un caro manjar como los que estaba acostumbrado  era un simple revuelto de patatas, peor aun así .. tal vez fuera por lo bien que me lo pase, o porque Konno era una gran cocinera, pero ese revuelto me supo a gloria. Después de esto Jem y yo estuvimos hablando, los tres nos lo pasamos muy bien hasta que me sonó el teléfono:
-¿Papa? ¿Querías algo?
-¿Donde estas? Rangiku y su familia han venido a vernos así que deja todo lo que estés haciendo, si estas haciendo algo cosa que dudo y ven aquí inmediatamente, inútil  me estas dejando en ridículo como siempre.-Colgó.
-Bien creo que me tengo que ir, mi pare si no se pondrá hecho una furia por tardar demasiado.
-¿Quieres que te acompañe? no tengo que hacer nada por ahora y esto esta un poco lejos de todo
-Si no te importa.-La verdad es que no quiero ir, no quiero volver a casa, a las monótonas conversaciones con mi padre, me gustaría poder quedarme así eternamente, parar el tiempo y no volver a mi casa.
- Oye, ¿Estas bien? Hace un momento parecías feliz, pero ahora pareces... no se como decirlo, resignado ¡Si eso! Resignado. ¿Te as metido en problemas?
-Algo así. Pero no te preocupes, no es nada serio- Konno me saco la lengua, ese gesto, por alguna razón me hizo sonreír.
Al llegar a mi casa estaban mi padre, los padres de Rangiku y ella misma hablando de París.
-Anda mirad quien a llegado, no es muy caballeroso hacer esperar a una dama Usui, parece que no consigo que se te meta en la cabeza.
-Amm bueno, perdón estuve pensando en las notas que he sacado y... se me hizo un poco tarde.- Otra vez con sonrisas falsas, otra vez mintiendo para quedar bien, lo detesto, detesto tener que ocultar lo que pienso por que no es lo que debería de pensar
- Bien cielo, ya que no estabas te daré la sorpresa, ¡Vamos a pasar todas las navidades juntos en París! ¿Estas contento, cielo, o tal vez demasiado feliz como para responder?- Ir a París, todos, para seguir mintiendo, me acorde de lo que había dicho Jem:
- Estas fiestas probablemente Konno tenga que buscar otro trabajo para tener algo mas de dinero y no ir tan justos, yo tendré que ocuparme de la casa, pero sera genial
-¿Y eso?
-Porque estaremos juntos. Y si estamos juntos siempre seguiremos adelante.- Esto me hizo darme cuenta de que, en realidad yo lo que quería era seguir hacia delante, buscar mis propias metas.
-Esto... suena increíble, pero este trimestre he bajado mi nota y he perdido una posición, así que, lo siento pero, esta vez creo que me quedare en casa a estudiar
-De que narices hablas Usui, jajaj seguro que es una broma ¿Verdad?- Como siempre mi padre jamas me gritaría en publico, pero, aun así era capaz de hacerme sentir mal. Pero esta vez no, esta vez estoy absolutamente decidido.
-Pues no, papa, esta vez no, esta vez va enserio.Te lo puede decir Rangiku, ha venido una chica nueva y me ha superado porque este trimestre me he relajado, eso no me va a pasar en el próximo, porque pienso utilizar todo el tiempo que pueda para estudiar.
-Tu padre debería de estar orgulloso de un hijo así, no te preocupes Usui te traeremos algo de recuerdo. Pero no te sobre esfuerces ¿vale?-La madre de Rangiku siempre a sido muy amable aunque rara vez sonríe
-¡MAMA! ¿Que dices? él tiene que venir ¿Verdad, papa? ME LO PROMETISTE
-RANGIKU, déjalo ya, ya te he dicho que no iré, quiero estudiar, punto.
-ESTÚPIDO, NO TE METAS EN ESTO
-¿¡COMO!? RANGIKU YA VALE. YA HE DECIDIDO ME VOY A QUEDAR. NO SOY DE TU PROPIEDAD ASÍ QUE HARÉ LO QUE ME DE LA GANA. Me voy a mi habitación.- Dicho esto me fui, cerré la puerta de mi habitación y me tumbe en la cama. Estaba harto de todo esto, de tener que hacer lo que todos ellos quisieran, siempre había sido así  y siempre lo había asumido hasta ahora, hasta que la conocí a ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario